Es tarde, es tarde para arrepentirse de lo que hizo en el pasado y no se puede cambiar. Solo queda lamentar o tratar de arreglar tu error, aunque sea imposible y te quede ese dolor por no haber hecho las cosas de otra forma, porque pensaste que siempre iba a estar ahí para ti. Te equivocaste de la peor manera y no tiene arreglo.

martes, 28 de junio de 2011

¿Cuántas veces había vivido esto? ¿Cuántas veces me habré sentido la mujer más feliz del mundo? Unas pocas, tal vez, podría contarlas con una mano. La felicidad no se encuentra en una máquina tragaperras, ni en los tréboles de cuatro hojas, ni en las patas de conejo. Cada uno tiene lo que se busca, porque la suerte no aparece, sino que se encuentra.
Quizás el tiempo no sobreviva para llevarme, para darme un subidón de adrenalina que me deje tiesa. Quizás el destino se canse de tenerme en el punto de mira y me abandone, a la suerte del mañana y a la desgracia del ayer. Quizás se pare en seco para quedarnos anclado en ese momento que da sentido a nuestra existencia. Quizá haya nacido para brillar, todas las estrellas tuvieron un tiempo en el que estuvieron apagadas.

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