He tardado 8 años en darme cuenta, pero un día nunca te va a salir igual que el anterior o el siguiente. No importa lo bien que te haya salido, si es así, aprovecha, mañana no pasará lo mismo, que mal, ¿no? Pero por el contrario, si un día te sale mal, el siguiente no va a ser igual. Así que empieza todos los días con una gran sonrisa, y que tu propósito sea llegar a la noche con la misma preciosidad en la cara.

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