Es tarde, es tarde para arrepentirse de lo que hizo en el pasado y no se puede cambiar. Solo queda lamentar o tratar de arreglar tu error, aunque sea imposible y te quede ese dolor por no haber hecho las cosas de otra forma, porque pensaste que siempre iba a estar ahí para ti. Te equivocaste de la peor manera y no tiene arreglo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Nunca me rindo.


Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna, pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar. Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más. Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo. Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón. Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
No te la pases agitando tus desgracias, pronosticando tragedias imaginarias, asustado por posibles males que a lo mejor no llegan nunca
Nacemos para luchar por la felicidad, casi para crearla, para hacerla a pesar de la tristeza, los desencantos, los errores, las malas jugadas y los irremediables imprevistos.
No vendas tu felicidad, regálala. No busques para ella fórmulas sencillas ni baratas. Cuesta trabajo, son caros los ingredientes: Compartir lo que tienes. Amar sin exigencias. Perdonar sin cicatrices. Aceptar sin perfecciones. Agradecer lo que te dan. Y no rendirte nunca. Sonrían siempre que es una buena forma de comenzar cualquier día. 
La vida se vive solo una vez

No hay comentarios:

Publicar un comentario