Puede que me veas sonreír, pero este llorando por dentro. No te fíes de mi exterior, se me da muy bien esconder los sentimientos que no quiero que la gente note. Para darte cuenta de verdad, me tendrías que conocer realmente BIEN, y pocas personas lo hacen. A estas alturas me he cansado de fingir una sonrisa por cada cinco lágrimas que me has provocado, y también estoy cansada de esperar a que te de por pensar y ver que te estoy esperando, como siempre lo he hecho. Date cuenta ya, chaval, creo que ya es hora.

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